Cronos Mar del Plata

¿Por qué la gente empezó a comer momias egipcias? La inquietante historia europea de ingesta de cadáveres como medicina

La historia europea sobre las momias revela la estremecedora y larga práctica del canibalismo médico.

Curiosidades Felipe Espinosa Wang. 20 de junio de 2022
62174527_303
El Sr. Howard Carter trabajando en el tercer y más íntimo ataúd de Tutankamón (1922).

Con tal de tener una buena salud, hay quiénes están dispuestos a probarlo todo. Nada nuevo si se considera que en la actualidad aún se llevan a cabo muchas prácticas sin respaldo científico en búsqueda de un bienestar físico. 

Desde el uso de trozos o polvo de cuerno de rinoceronte con fines medicinales y afrodisíacos, hasta el cartílago de tiburón para curar el cáncer, los humanos tenemos una larga historia en la búsqueda de elíxires o remedios maravillosos. 

Este fue el caso de la "medicina de las momias", practicada por muchos médicos desde la Edad Media hasta el siglo XIX para tratar diversas dolencias. Según se creía, comer momias, restos humanos molidos y tintados, era la cura para cualquier cosa, desde la peste bubónica hasta el dolor de cabeza.

Los europeos se aficionaron obsesivamente a las momias egipcias. En la foto, momias de sacerdotes, Museo de Gizeh, Egipto.

Sustancia medicinal Mumia
La historia de la práctica, la cual hoy nos puede parecer escabrosa, se remonta al siglo XII, en un mundo sin antibióticos, cuando los saqueadores de tumbas que buscaban un botín desenvolvían las momias egipcias con la esperanza de encontrar joyas u otros objetos de valor. 

Notaron una sustancia negra en los cuerpos, que supusieron que era betún del Mar Rojo. Y eso tenía el potencial de ser igual de lucrativo. De ahí los boticarios europeos, ansiosos por utilizar el betún derivado de las momias, dieron origen a un producto que llegó a conocerse como Mumia; el "medicamento" llegó a consolidarse durante siglos como una sustancia medicinal consumida tanto por ricos como pobres.

51930347_303Arqueólogos descubren conjunto de templos romanos de 2.000 años en Países Bajos

Caja de boticario de madera con la inscripción "MUMIÆ".

La Mumia fue usada para tratar una variedad de dolencias. Según la revista Discover, por vía tópica, lo aplicaban en los ojos con cataratas o en la piel con lesiones. Mezclado con vino, era supuestamente bueno para la tos y la falta de aliento. Mezclado con vinagre, calmaba los dolores lumbares. Una mezcla de menta, mirra y betún servía para aliviar la fiebre cuartana (un tipo de malaria). Y cuando se añadía al yeso, la medicina a partir de restos de las momias traídas de las tumbas egipcias ayudaba a curar heridas y huesos rotos.

Alta demando de momias y falsificación
No obstante, no todos estaban convencidos. Según explica el profesor Marcus Harmes, de la Universidad de Southern Queensland, Australia, en un artículo publicado en The Conversation, Guy de la Fontaine, médico del rey de Navarra, fue uno de los que dudó de que la momia fuera una medicina útil.

Además de dudar de la medicina hecha a partir de momias, De la Fontaine, en una visita a Egipto en 1564, vio momias falsificadas hechas con campesinos muertos en Alejandría, abiertos y rellenos de betún. 

Las falsificaciones observadas por el médico ilustran así, según Harmes, cómo el suministro de momias egipcias reales no podía satisfacer las constantes demandas de carne de los muertos. 

Para suplir la demanda, según Discover, algunos recurrieron a trabajar con cadáveres desecados en las arenas del norte de África, mientras que otros, a las momias del pueblo guanche de las Islas Canarias. 

 Momias expuestas fuera de una tumba en Tebas en 1860.
La realeza comía a la realeza
Por otra parte, algunos médicos incluso creían que la mejor medicina no procedía de las momias viejas y secas, sino de la carne y la sangre frescas, por lo que experimentaron con los cuerpos de prisioneros recién ejecutados, según recoge The Smithsonian Magazine.

Esta nueva y más horripilante practica llegó a convencer incluso a los más nobles, incluido el rey de Inglaterra Carlos II, que tomó medicamentos de cráneos humanos tras sufrir un ataque.

Según afirma Harmes, para la élite real y social, comer momias parecía una medicina apropiada para la realeza, ya que los médicos afirmaban que la momia estaba hecha de faraones. La realeza comía a la realeza.

 Vaso de boticario (albarelo) del siglo XVIII con la inscripción (MUMIA) en el Museo Alemán de Farmacia de Heidelberg.
Tabú del canibalismo médico
Finalmente, la práctica empezó a decaer en Europa en el siglo XVIII, cuando la medicina se alejó del canibalismo médico. 

Según Discover, esto fue impulsado en gran medida por los misioneros y colonos europeos que utilizaron el canibalismo para justificar la ocupación de tierras extranjeras. El hecho de que los europeos se alimentaran de carne y bebieran sangre durante medio milenio fue convenientemente olvidado, convirtiéndose en tabú.

Momias en fiestas privadas victorianas
No obstante, la fascinación por las momias no cesó. En el siglo XIX, los cadáveres egipcios, que ya no se consumían para curar enfermedades, se convirtieron fuente de entretenimiento al ser "desenvueltas" en las fiestas privadas victorianas, donde la gente acudía en masa y se emocionaba al ver cómo se desdoblaban las vendas de una momia real. Al ver la carne y los huesos secos, el público bebía y aplaudía. 

Cuando comenzó el siglo XX, también las fiestas de desenvolvimiento dejaron de ser tan comunes, en gran medida debido a la muerte repentina en 1923 de Lord Carnarvon, patrocinador de la expedición de Tutankamón; aunque fue por causas naturales, la muerte pronto fue atribuida a una nueva superstición que llegó a conocerse como "la maldición de la momia".

 De pie en los escalones que conducen a la puerta de la tumba de Tutankamón están (de izquierda a derecha) Lady Evelyn Herbert, su padre Lord Carnarvon, el Sr. Howard Carter y el Sr. B. Callender (principal asistente de Carter). (1922)
A pesar de que hoy no se consuman  o sean desplegadas en fiestas como entretenimiento –ningún arqueólogo serio desenvolvería una momia y ningún médico sugiere comerla–, las momias siguen generando gran pasión en todo el mundo. Aunque no toda dirigida con fines puramente históricos o científicos. En el mercado negro, según explica Harmes, el contrabando de antigüedades –incluidas las momias– está valorado en unos 3.000 millones de dólares. 

Siglos habrán pasado, pero "las momias siguen estando a la venta, siguen siendo explotadas y siguen siendo una mercancía", concluye el profesor Harmes. 

Editado por Felipe Espinosa Wang.

Te puede interesar

¿Cuál fue la primera composición musical?

A muchos nos resulta imposible vivir sin la música. Algo totalmente normal si pensamos que no ha existido cultura humana alguna que no tuviera cantos ni instrumentos. Por desgracia, no sabemos cuándo empezamos a componer melodías.

musica-prehistoria-default

El amor de Bangladesh por la Argentina: por qué recién nos damos cuenta

Luego del triunfo de la Selección Argentina contra México por la segunda fecha del Mundial 2022, circularon por las redes numerosos videos de las celebraciones locales que erizan la piel de cualquier hincha. Se observan los abrazos de desconocidos que se unen bajo una misma camiseta, los ojos esperanzados de los chicos y los balcones poblados de banderas.

Bangladesh

¿Cuál es el origen del nombre de cada país de América Latina?

Algunos surgen de los nombres de sus pueblos originarios, otros fueron rebautizados tras la llegada de los españoles y portugueses, y otros tantos recuerdan a aquellos que lucharon por la independencia de la región. Nos preguntamos cuál es el origen de los nombres de los países de América Latina. Aquí te mostramos un resumen de las respuestas que encontramos.

_90006325_paises_nombres_976.jpg