Hamás acepta el acuerdo, pero Israel no está satisfecho y sigue atacando Rafah

Comienza

La presión sobre Hamás llega en forma de incursiones en Rafah, que han causado al menos 15 muertos. Las instalaciones sanitarias también están pagando el precio de los intensos bombardeos: el hospital kuwaití del perímetro de la ciudad informó de que cinco personas habían muerto y muchas otras habían resultado heridas en los ataques aéreos. Israel, por tanto, prosigue su ofensiva militar antes de las nuevas conversaciones de hoy en El Cairo, donde continuará la mesa de negociaciones. Insatisfactoria, de hecho, para el gobierno israelí es la respuesta dada hasta ahora por el grupo islamista a la propuesta de tregua en Gaza: Hamás exige un alto el fuego gradual con la retirada completa de Israel de la Franja, el retorno de los palestinos desplazados y un intercambio de rehenes-presos por una tregua permanente. Mientras tanto, Israel prosigue sus acciones militares en Rafah, incluido el control del lado palestino del paso fronterizo entre Egipto y Gaza, con el objetivo de impedir que Hamás demuestre que sigue gobernando la zona. En los próximos días y semanas, según fuentes israelíes, Israel quiere que los palestinos de Gaza, que no están vinculados a Hamás, participen en el control y la distribución de la ayuda que entra en la Franja desde Egipto. El ejército israelí ha instado a los ciudadanos a evacuar ante la invasión terrestre, considerada «intolerable por sus devastadoras consecuencias» por el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, que ve en este acuerdo una oportunidad que no debe desaprovecharse. Egipto, por su parte, ha advertido de «graves riesgos humanitarios» para el más de un millón de habitantes de Gaza que son refugiados. Jordania también está preocupada y ha pedido a Estados Unidos que intervenga para detener una «nueva masacre». El Presidente estadounidense, Joe Biden, había reiterado en los últimos días, en una conversación con el Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, «su clara posición» contraria a una invasión de la ciudad.

Paola Simonetti

Historia previa

Un grupo de robots suizos está programado para emprender una misión espacial

Siguiente Historia

La difícil tarea de nombrar el autoritarismo en América Latina: el espejo de El Salvador

Cronos Noticias a Tiempo