Jimmy Cliff, una de las voces más emblemáticas de Jamaica y uno de los pilares históricos del reggae, murió este domingo a los 81 años. La noticia fue confirmada por su esposa, Latifa Chambers, quien informó que el artista había sufrido primero una convulsión y luego una neumonía que terminó siendo fatal. Nacido como James Chambers el 30 de julio de 1944 en St. James, Cliff fue mucho más que un cantante: fue un puente cultural. Con su voz cálida, poderosa y luminosa, logró lo que parecía imposible en los años 60 y 70: llevar el sonido jamaicano a la escena mundial, incluso antes de que el reggae explotara definitivamente con Bob Marley. Su interpretación de “I Can See Clearly Now” (1993), un éxito global que alcanzó el primer puesto en rankings internacionales, lo convirtió en un nombre conocido por audiencias de todas las edades. Pero su huella es mucho más profunda.
Un gigante cultural, dentro y fuera de la música
Jimmy Cliff fue protagonista y motor de una revolución cultural. Su participación en la película “The Harder They Come” (1972) —en la que interpretó al personaje principal— es considerada por críticos y músicos como un punto de inflexión en la historia del reggae. La banda sonora del film, con canciones como “Many Rivers to Cross” y “You Can Get It If You Really Want”, se transformó en un manifiesto musical para una nueva generación. Ese trabajo no solo llevó el reggae fuera de Jamaica; lo posicionó como un lenguaje universal de resistencia, identidad y esperanza. En 2010, Cliff ingresó al Rock & Roll Hall of Fame, y durante su carrera obtuvo premios Grammy, colaboró con artistas de múltiples géneros y mantuvo un rol central en la música mundial.
Reacciones y tributos
La noticia de su muerte generó un inmediato impacto internacional. El primer ministro de Jamaica, Andrew Holness, lo definió como “un verdadero gigante cultural”, subrayando que su legado “trascendió fronteras y generaciones”. Medios de Estados Unidos, Europa y América Latina destacaron su capacidad única para unir estilos —reggae, soul, ska, pop— sin perder la identidad jamaicana. Para muchos, Jimmy Cliff fue la puerta de entrada al reggae antes de la popularización global del género.
Un legado imposible de olvidar
Jimmy Cliff representó la esperanza. Su música hablaba del dolor, la desigualdad y las luchas sociales, pero también de la belleza de resistir, de creer y de volver a ponerse de pie. Su obra es testimonio de cómo el arte puede atravesar culturas, idiomas y tiempos. Su voz, cálida e inconfundible, quedará ligada para siempre a canciones que hicieron del mundo un lugar un poco más luminoso. Hoy el reggae pierde a uno de sus fundadores. El mundo pierde a un artista irrepetible. Pero sus canciones —como él mismo cantó— siguen diciendo con claridad: “I can see clearly now, the rain is gone.”






